Autor: Xavier Montané

Litera Meat inicia las obras de su tercera industria cárnica en la comarca desde 2019 (fuente: www.heraldo.es)

 

Litera Meat ha iniciado esta semana los trabajos para construir en Albelda la que será su tercera gran industria cárnica en la comarca, un secadero de jamones. La multinacional italiana Pini culmina así los planes anunciados en 2017, cuando desembarcó en Aragón prometiendo la creación de 1.600 empleos, cifra que ya ha superado. En 2019, en un tiempo récord, abrió el matadero de Binéfar, el mayor de la Comunidad. En enero de 2022 puso en marcha, a través de la firma Cárnicas La Litera, la planta de sacrificio de cerdas madres de San Esteban, y ahora encara la ejecución del último de los centros productivos anunciados.

La empresa inició el pasado lunes en Albelda los trabajos de explanación del suelo. Cuenta con una superficie de 152.126 metros cuadrados, fincas agrícolas que se recalificaron para uso industrial a través de una modificación del PGOU. La alcaldesa, María Ángeles Roca, confía en que si se empieza pronto la construcción, a lo largo de 2023 pueda estar concluida la obra civil.

Antes de poder iniciar la construcción del secadero, la empresa deberá tramitar la calificación ambiental. Litera Meat solicitó en julio de 2018 ante el Inaga la autorización ambiental integrada para un secadero industrial con una capacidad de 8 millones de piezas anuales, equivalentes a 72.000 toneladas. La inversión prevista era de 50 millones de euros, con 80 empleos directos.

Sin embargo, el expediente no llegó a completarse. En varias ocasiones se le requirió para ampliar la documentación pero los plazos se agotaron sin que aportara todos los informes.

Según el Ayuntamiento de Albelda, se va a empezar con una producción menor a la inicialmente proyectada, por lo que no necesitaría una autorización ambiental de ese rango. De momento, aclararon, tiene los permisos necesarios para realizar la excavación de la planta. Hasta aquí llegarán los jamones del matadero de Binéfar, a 16 kilómetros. La capacidad estimada, según los últimos datos, sería de unos 3 millones, así como 500.000 paletas de cerdo anuales.

Este proyecto es el último que acomete el grupo en la Litera. El 17 de enero abrió en San Esteban, a 7 kilómetros de Binéfar, un matadero de cerdas madres con una inversión de más de 13 millones de euros y 150 nuevos puestos de trabajo.

 

Una guerra entre Rusia y Ucrania desplomaría los fletes de los buques graneleros.(www.mundomaritimo.cl)

En los últimos años, Rusia y Ucrania se han convertido en grandes exportadores de productos graneleros. Rusia exporta principalmente carbón, cereales, productos siderúrgicos y fertilizantes, mientras que Ucrania exporta cereales, mineral de hierro y productos siderúrgicos. La actual tensión entre los dos países podría convertirse en una guerra a gran escala, lo que podría dificultar las exportaciones de estos commodities, reporta Drewry.

Además, más de 700 buques graneleros se cargan en los puertos rusos y ucranianos cada mes, y si la guerra interrumpe los envíos incluso durante un mes, estos buques podrían buscar cargas alternativas en otros lugares, aumentando la oferta efectiva en más de un 4%. Por lo tanto, el mercado de graneles se enfrentaría a un doble golpe: una fuerte disminución del comercio y un aumento de la oferta que tiene el potencial de reducir las tarifas a niveles históricos.

Carbón

La mayor parte de Europa ha renunciado a la energía nuclear a lo largo de los años y se ha decantado por la generación de energía a base de gas para satisfacer la demanda eléctrica nacional. Rusia suministra un tercio de las necesidades de gas de la UE y una parte sustancial del gas llega a través del gasoducto que pasa por Ucrania. En caso de guerra, el suministro de gas también se verá afectado, lo que aumentará los precios del gas y presionará al carbón, ya que la UE se verá obligada a recurrir a la generación de electricidad con carbón. Además, la UE ya ha dicho que el gasoducto Nordstream 2 no será aprobado si Rusia invade Ucrania.

Mientras tanto, Rusia suministró el 42% de las importaciones totales de carbón de la UE en 2021 y el 16% de las necesidades mundiales de carbón. Si la inminente guerra detiene las exportaciones de carbón de Rusia, la oferta mundial será insuficiente para contrarrestar la cuota rusa. En consecuencia, los precios del carbón se dispararán, limitando la demanda de muchos países asiáticos, lo que afectará aún más al comercio del carbón y a la demanda de transporte.

China ha aumentado recientemente sus importaciones de carbón (coquizable y no coquizable) de Rusia en medio de las tensiones comerciales de la primera con Australia. En caso de que Rusia no pueda suministrar carbón a China, esta última podría verse obligada a comprar carbón australiano, lo que aumentaría aún más las toneladas-milla.

Grano

Además, Ucrania exporta alrededor del 40% de su grano a Oriente Medio y el Norte de África. Estos países dependen en gran medida del suministro de maíz y trigo del Mar Negro. Si la crisis se agrava, los mercados Handysize, Supramax y Panamax se verán gravemente afectados.

Mineral de hierro

Por último, Ucrania exportó 36,5 millones de toneladas de mineral de hierro en 2021, de las cuales más del 60% se destinaron a China. Como Brasil sigue luchando por operar a su plena capacidad, el déficit creado por Ucrania tendrá que ser cubierto por el aumento de las exportaciones de Australia. Incluso si Australia aumenta sus exportaciones para satisfacer la demanda adicional, habrá un impacto sustancial en la longitud media del transporte. Sin embargo, Drewry estima que Australia sería incapaz de compensar la cuota de Ucrania, lo que desaceleraría el comercio mundial de mineral de hierro.

Sobreoferta de buques graneleros  

Por lo tanto, una guerra entre Rusia y Ucrania disuadirá a los buques de navegar hacia los puertos rusos y ucranianos. En consecuencia, la demanda de buques de carga granelera se verá afectada, dejando sin trabajo a muchos de ellos.

Por MundoMarítimo

Javier Arasanz insta a reflexionar sobre la actual situación sociolaboral.

Javier Arasanz insta a reflexionar sobre la actual situación sociolaboral

Los bajos salarios, así como el deteriorado valor del trabajo y el esfuerzo, podrían estar detrás de la falta de mano de obra a la que se enfrentan numerosas empresas.

Así lo manifestaba Javier Arasanz, propietario de Cereales Arasanz,  en una entrevista  para la web del Programa de Desarrollo Rural  del Gobierno de Aragón.

Según explicaba, le cuesta encontrar camioneros,  pero también ingenieros agrónomos. Una carencia difícil de entender con los datos del paro en la mano. Considera que a las nuevas generaciones les falta compromiso. Por ello, hace un llamamiento general (a políticos, empresarios, padres, maestros…) para que se realice “una profunda reflexión sobre la educación en el esfuerzo y el trabajo y en cómo se gestiona el desempleo”.

En la entrevista también se habla de la evolución que ha experimentado Cereales Arasanz desde su nacimiento, contando actualmente con una plantilla de unos 40 trabajadores directos, y desarrollando importantes inversiones en infraestructuras. Entre ellas, las realizadas entre 2016 y 2018, cuando se amplió la planta y se modernizaron las instalaciones. Fue entonces cuando se puso en marcha un secadero de cereales; tarea que, hasta entonces, se encargaba a terceros y también una nueva planta de selección de semilla certificada.

Del mismo modo, Javier Arasanz pone en valor el papel de la agricultura, un sector que considera muy seguro y necesario, máxime en un contexto de incertidumbre y tan complicado como el actual. Se muestra rotundo al responder que a los agricultores no se les valora lo suficiente. En su opinión, tanto en la provincia como en Aragón, trabajan muy bien y son muy competentes.

Cereales Arasanz se dedica a la compra-venta de cereales al por mayor, su clasificación, selección y procesado. Tiene un destacado interés en la calidad del cereal y, tal y como apreciaba la autora de la entrevista, un especial cuidado por el trigo.  Algo “inevitable” viniendo de una familia de panaderos.

Las exportaciones españolas de forrajes deshidratados superan las 135.000 toneladas en octubre (fuente: www.mercolleida.com)

La Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada, AEFA, ha hecho públicos los datos de exportación del mes de octubre. Así, con relación al mismo periodo de la pasada campaña, las ventas al exterior se incrementaron en más de 48.000 toneladas, llegando a superar las 135.000 toneladas. Las ventas de pellets se aumentaron ligeramente, por lo que el grueso del crecimiento de octubre del 2021 frente a 2020 ha sido debido al crecimiento de las ventas de balas de forrajes deshidratados al mercado internacional, ha asegurado la asociación.

Las exportaciones en formato bala alcanzaron las 117.016 toneladas, destacando especialmente Emiratos Árabes Unidos y China con 48.801 y 33.115 toneladas importadas respectivamente, siendo Arabia Saudí el tercer país con más importaciones con un total de 12.436 toneladas. Tras estos tres destinos, destacan las ventas a Corea del Sur, Jordania y Japón con 6.730, 4.440 y 3.035, respectivamente.

Los pellets se quedaron cerca de las 19.000 toneladas vendidas en el extranjero. En este caso, los destinos fueron Francia, China, Portugal, Venezuela, Brasil o Corea del Sur.

 

Fuente: www.mercolleida.com

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